martes, 30 de diciembre de 2008

Erre que erre

Y como este es mi blog y hago con él lo que quiero, pues mira, sigo con vídeos musicales, erre que erre, y hoy explicaré que hace un par de días hice otro interesante hallazgo. Ignoraba yo de la existencia de Luka Bloom hasta que nuestro amigo Ferdinand (un gran sabio musical) lo puso en mi camino al grabarme varias canciones suyas en un mp3. Enamoréme de la voz de este irlandés de inmediato. Y, héte aquí que, curioseando, curioseando, resulta que Luka es hermano de Christy Moore, otro cantautor, también irlandés (lógico), bastante contestario y sin pelos en la lengua. Asi que me he dicho: haz una entrada a este par de hermanos tan artísticos y musicales. Y aquí está. Luka es el primero (esta canción, "I need love" -¡y yo, y yo!- que parece hundir sus raíces en el rap tiene mucho, en realidad, de ritmos tradicionales irlandeses, un tanto repetitivos y machacones, y advierto que, probablemente, no es el mejor tema para exhibir las habilidades vocales del chaval, pero es que me encanta y, por favor, no os perdáis los últimos segundos del vídeo, que se marca un bailecito de lo más freaki). El segundo, obviamente, es Christy. Espero que os gusten y que los disfrutéis tanto como yo.

martes, 23 de diciembre de 2008

PROBANDO, PROBANDO


Gracias a las explicaciones de Reparito, aquí estoy, colgando vídeos como una posesa!! (buenoooo, no tan deprisa, lo reconozco). Mi intención es abrir un nuevo gadget con vídeos musicales pero, pero, pero, estas cosas tengo que probarlas, claro, y a la velocidad que voy... pal 2015 igual hay algo de esto en mi blog. Total que me he puesto a hurgar en youtube y he buscado a Misia (la cantante portuguesa de fados) y la he encontrado, pero, en el camino me he encontrado con otra Misia (japonesa) que le da a la canción ligera de su país (un horreur) pero que tiene un farsete algo prodigioso, amén de un montón de seguidores. Aquí os dejo a ambas para que decidáis cuál os gusta más (no tendréis problemas para distinguirlas porque una es nipona y otra canta en portugueis). Un besito a todos y feliz y colesteroso fin de año!!

domingo, 21 de diciembre de 2008

Ella es gafe

El jueves por la tarde conducía mi coche con gran soltura y esmero por la calle Julio Urquijo cuando un Toyota Carina se abalanzó sobre mi Peugeot abollándole una de las puertas traseras. La chica que me embistió hizo el ceda para quienes venían de su izquierda pero, según parece, los de la derecha se la pelábamos un poquito y "bouuuum", topetazo. Fue algo maravilloso hacer el parte de accidente amistoso bajo un tremendo aguacero que nos mojaba los papeles e inutilizaba los sucesivos bolígrafos que íbamos sacando. Lo gordo es que cuando, esa misma tarde, tuve que pasar por las cercanías del portal de la embestidora, mi bolso acabó en el suelo y todas mis pertenencias se desparramaron por la calzada (al igual que unos caramelitos que había comprado). No lejos de allí, varias personas se afanaban por recuperar las llaves del coche de una de ellas, que había acabado en una de esas rejillas que hay en las aceras. A mí tanto horreur en tan poco espacio me dio qué pensar. "Jodé, menudo gafe tiene esta chavala, peor que el de la Pantoja" (de la cual siempre se ha dicho que es gafe, pero como ya no podemos preguntar a Paquirri...). Y digo yo: esto se cura?

jueves, 18 de diciembre de 2008

Opera china ( y dále...)

VOSOTROS QUE CREÍAIS QUE OS HABÍAIS LIBRADO DE LOS CHINOS!!! Pues NO, ataco de nuevo. Tengo dos preciosas fotos de una ópera (china, por supuesto, y lo digo porque no tiene nada que ver con la occidental) que tuve la suerte de presenciar por azar y por la jeró en Taihuai, esa aldea monástica (budista) que visité y que tanto juego me está dando. Fijaos en los maquillajes y en el tocado de manzanas caramelizadas que lleva una de las mozas. Os aseguro que eran personas, las ví moverse y cantar (o eso que hacían ellas, que consiste en soltar unos irritantes maullidos por la boca). La música de la óprea china me encantó, es muy evocadora y es todo tan ancestral, tan exótico, tan ceremonioso.... pero lo de las voces... bueno, para que podáis comprobarlo y juzgar por vosotros mismos, os dejo una dirección que os permitirá saber cómo suena uno de estos espectáculos, cuya duración puede llegar a las 5 horitas (ahí es ná). La segunda dirección corresponde a un vídeo que yo encuentro interesante sobre la preparación y desarrollo de uno de estos espectáculos con miembros de la Opera de Beijing (imagino que lo encontraréis apasionante... vamos, lo más desde George Clooney con corbata y sólo con corbata). Juro que para próximas entradas aprenderé a colgar vídeos, que es mucho más práctico y bonito. Besos a todos.



http://www.youtube.com/watch?v=PUGX3av2x2Y&feature=related
http://www.proviarte.cl/instituto_cultural_de_providencia/opera_de_beijing/

lunes, 15 de diciembre de 2008

¡Cómo anda el patio! (de carrillos...)

El tránsito aéreo está apagadísimo. Cómo se nota la crisis en este sector!! Buf. Es que ni los famosos viajan. Desde el anterior capítulo de autoridades sólo puedo añadir a los chicos del Tau, Martín Fiz y Fernando Romay (estos dos, la cara y la cruz, una canijo y consumío y el otro como un armario empotrao). Ah! y también ví un día a una ganadora de Gran Hermano que no sé cómo se llama, una tía que era bastante friki, siempre vestida de negro, un poco barroca. Por cierto, que es muy alta, muy guapa y con un tipo estupendo.

Pero siempre hay emociones. A falta de famosos, en mi turno de ayer, algo movidito en momentos puntuales, tuvo lugar un curioso suceso: tras la entrega del equipaje de un vuelo procedente de Madrid, observo que sobre la cinta queda un extraño bultito. Me acerco decidida a enterarme de qué se trata. Lo cojo y... tachán: una media de mujer negra, de esas tan sensuales que se ajustan al muslo. Me quedo mirando la cinta y veo otro bultito extraño. "Vaya, pienso, juraría que es la media gemela". En efecto. La recojo con los dedos índice y pulgar de la mano derecha (la izquierda la tengo ocupada con su hermana y no es que tenga que hacer estas cosas pero me parece feo que los pasajeros que vengan después se encuentren con eso encima de la cinta). Cuando ya me daba la vuelta y me dirigía a la papelera para deshacerme de las mencionadas prendas, avisto otro bultito más en la cinta. "Dios mío, ¿tenía tres piernas?????", pienso. Me acerco de nuevo. Pero no, esta vez no era una media. Era UNA BRAGA. También negra, con un estampadito gris, muy modernito. Empecé a pensar en qué coño pasará en los patios de carrillos de los aeropuertos y tuve unas cuantas visiones de lo más sensual: maleteros y maleteras unidos por el tedioso y duro trabajo de arrastrar equipajes, manos que se unen en el esfuerzo, miradas que se cruzan, sonrisas prometedoras... y yo opositando para AENA! Cuando podría estar dejando mis bragas de mercadillo sobre cualquier cinta de entrega de equipajes!! Por supuesto, la braga no la toqué. Me importaba un pito lo que pensaran los del vuelo siguiente. Afortunadamente, los maleteros la retiraron antes de que volvieran a acumularse pasajeros. Ayyyyyyy! Cosas veredes...

jueves, 11 de diciembre de 2008

Paranormal

Hace unos días me sucedió algo curioso. Por avatares de la vida y el deseo de nuestro querido Fernando de comprarse un coche, pasé el miércoles en compañía de nuestro díscolo cuatripátido Bakunin. A mediodía llamaron a la puerta y el can se puso a ladrar que parecía que se le iba la vida en ello. Abrí la puerta y siguió ladrando, salió al descansillo y ladró aún más. Quien había llamado era mi vecino de enfrente... algo... incalificable. El chico hablaba pero yo no le oía porque el peludo no dejaba su monserga de ladridos. Cuando por fin se serenó, mi vecino va y me dice que: "no, nada, llamaba sólo para ver al perro" (lo que me dejó claro que sabía que había un perro en la vivienda y le había oído antes de ese momento). Y yo, perpleja: "Ah, pues aquí le tienes, se llama Baku y no es mío... su dueño no podía cuidarlo hoy..." (mientras decía esto pensaba: ahora me va a echar la bronca porque le ha oído y no le deja echarse la siesta o algo). Y él: "ya, pues eso, que era para verle y, bueno, para conocerte a tí". Aquí todos pensaréis que hay flete, que he ligao, que me voy a comer un rosco (y no de vino) y que, encima, me he valido del manido recurso del perrito para llamar la atención de quien vive tras la puerta de enfrente. Pero yo lo que pienso es que a mi vecino le patina algo porque llevo dos años y medio viviendo aquí y nos hemos visto, no demasiado, pero en más de una ocasión, que cierto día tuve que llamar a su puerta para advertirle que su gata se había escapado y estaba acojonada en el descansillo... vamos, si sé de sus costumbres domésticas incluso: que le gusta estar en casa con batín, pantalón de pijama y los calcetines por encima del pantalón, como buen montañero... un atuendo de lo más sexy. Como no tengo explicación posible a este acontecimiento, lo dejaré en la categoría de poltergeist, hasta que se resuelva por sí mismo. En fin, supongo que la verdad está ahí fuera. Contactaré con Mulder y Scully.



Hala, muas, muas.

martes, 9 de diciembre de 2008

Túnez y sus puertas

Para dejar descansar a los sufridos lectores de este blog de tanta fiebre asiática (que volverá en breve, aviso) he decidido intercalar aquí unas fotitos de... puertas. No son cualquier puerta, como podéis ver, las hay de todos los colores y formas.

Estas fotos las saqué en Túnez el año pasado. El país me pareció de lo más anodino pero la experiencia me vino fenomenal. Anodino digo porque es África, pero no negra, es musulman pero muy laico, es desértico pero muy desértico... en fin que, a excepción de por este último aspecto, todo era bastante descafeinado, muy turístico (es como el Benidorm de África, creo yo) y, en consecuencia, más falso que una pela plástico.

Lo más apasionante que se podía hacer allí era coger el autobús de línea y acercarse a la Medina. Una vez allí... lo más emocionante era volver a coger el autobús e ir a la playa porque los tunecinos son muy plastas ("compra, compra", "neska polita", "aquí más barato", "carmen, ¿quieres babuchas?") y no hay manera de recorrer el zoco tranquilamente observando el panorama. Dicho esto, no os extrañará que las únicas fotos que pueda rescatar de la experiencia sean las de estas preciosas puertas (bueno creo que tengo algunas de camellos por ahí que también tienen su gracia).


No obstante, también os dejo dos típicas estampas tunecinas: la de los aseos coloristas (ya sabéis de mi pasión por este tipo de habitáculo) y la del letrerito que tanta gracia nos hace a los turistas (a mí particularmente me parece una aberración esa venta masiva de rosas del desierto, pero lo del "todo a cien" y "la carrefour" tiene su aquel).

Ah, las puertas son de Hammammet... jesús, cuánta "m"...

Muas, muas.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

¿Para quién escriben estos?

Esta mañana ha caído en mis manos un ejemplar de la revista TELVA que me ha hecho saber que estoy acabada.

Entre los numerosos reportajes que ofrecía figuraba uno dedicado a cómo estar fashion en la oficina (al loro):
- cómprate un camisero de Tommy Hilfiger (120 euros).
- Tápalo con un mono negro de Armani Collezioni (900 euros de ná).
- No olvides unas botas de Ferragamo (total, son 710 euretes).
- Y un maxi-bolso de cuero de Vuitton (2.500 euros que no van a ningún lao).

Unas páginas más adelante me hacían saber que entre los 25 (!) accesorios imprescindibles de la temporada figuran un maletín en piel de cocodrilo de Gucci, un cinturón maxi-hebilla de Fendi, unos zapatos mega-plataforma con tacón de pitón de Dior (con una pinta incómodos...), un sombrero (horroroso) de plumas y rafia de Galliano, unos guantes de charol de Burberry y un anillo de oro amarillo, brillantes y citrino (¿qué coño es eso?) de Chopard.

Obviamente, no tengo nada de esto en mi armario ni en mi joyero (vamos, tengo armario de chiripa y joyero... ¿qué es un joyero? ¿un señor que hace “joyos”, usease, agujeros?), asi que he empezado a sentirme pequeña, pequeña, pequeña, chiquitiiiiiina.

He seguido pasando hojas y he visto algunas “perlas” salidas por la boca de Gloria Stefan, como cuando le preguntan en qué momento de su vida sintió más miedo y asegura que cuando uno de sus seis perros enfermó “sin saber por qué”. También le piden que recuerde una gran llantina y qué la motivó. La respuesta es: “con un documental sobre los pingüinos emperador, sufrí mucho al ver que no podía hacer nada por ayudarles, aunque mi hija quería mandarles un avión lleno de comida” (¿?). La cosa no para ahí. Preguntada por si se arrepiente o no de algo, la Stefan asegura que “de no haber sido más cariñosa con mi (desaparecida) abuela” (¡!).

He pensado en mis propios valores como persona y me he sentido tan alejada de esta celebrity que he empezado a verme a mí misma como una insignificancia, una tarada, un desecho humano. Si ella es la “guay” (al número de fans me remito), yo soy una miserable, está claro.

Unas páginas más allá me ha encontrado con una foto de Alaska y esposo y he pensado: “hombre, al fin, un poco de sentido común”. ¡Pues tampoco! Alaska asegura que lo que “más” le gusta de su marido es su capacidad para recorrer Harrod’s sin agotarse durante 8 horas! (Olvido, bonita, se me ocurren cosas mejores que hacer durante ocho horas con o sin cansancio de por medio...).

Prácticamente desolada, he seguido pasando las páginas de couché y he encontrado algo realmente prometedor: “cómo cuidar de nuestros mayores cuando no nos sobran tiempo ni euros”. He buceado en el reportaje y he extraído las siguientes ideas: que puedes adaptar tu coche a las necesidades de tus octogenarios progenitores por no más de 4.000 euros, que es fundamental que retires sus antiguas camas e instales unos modernos somieres elevables que no van a subir de los 3.000, que te deshagas de la vieja vajilla familiar y te hagas con una nueva y ergonómica (vamos, comer la sopa de ajo aquí debe ser una delicia...), que prevengas situaciones de riesgo eliminando la poca práctica y muy peligrosa bañera e instalando, en su lugar, un moderno plato de ducha antideslizante con piso adaptado a silla de ruedas.... vamos, unas ideotas de la hostia.

Llegados a este punto, he dejado de sentirme minúscula y he cerrado la revista por razones obvias. Pero, ¿se puede saber qué mente (diarreica) programa el contenido de estos magazines? ¿a qué mentes (atrofiadas) va dirigido? ¿quién la compra? ¿cómo coño ha llegado a mis manos? ¿por qué la he abierto? ¿leen esto los hombres? ¿son las mujeres tan gilipollas? ¿qué leches es el citrino (me reitero)? ¿quién es Ferragamo? ¿qué aspecto tienen los más de 2.000 euros que cuesta el bolsito de Vuitton (que, por cierto, era feo y refeo)?

En fin, queridos lectores, antes de proceder a despedazar y quemar este ejemplar de Telva, voy a tomarme una tila, que a mí estas cosas me sacan de mis casillas.

Muacs, muacs.