miércoles, 12 de noviembre de 2008

Mi traumatólogo (madre mía)

Hoy he vuelto a la consulta de traumatología para que me dijeran qué veían en la resonancia que me hicieron hace unas semanas (tenía los resultados de la Mutua, pero no de mi especialista). Pensaba encontrarme de nuevo frente a la Dra. Vinagres (este no es su apellido, pero por su carácter, podría serlo perfectamente) cuando se ha abierto una puertita y ha aparecido en la consulta... en fin, mi traumatólogo. No sé cómo se llama ni dónde vive (y es una pena). No es que sea arrebatadoramente guapo, no, es un chico del montón, pero alto, eso sí, con un corte de pelo desenfadado, sin bata, pendiente de coco en una oreja... vamos, lo que cualquier madre querría para nosotras. Muy concentrado él, ha estado leyendo los informes anteriores, ha mirado las radiografías (todo normal) y luego se ha pasado a la resonancia. En ese momento he tenido que cantar y es que, nada más salir de casa se me han desparramado las imágenes magnéticas por el suelo y con la que estaba cayendo... podía verse hasta un embarazo! Se lo he comentado, él se ha girado y ha sonreído, "no te preocupes, no pasa nada". Y en ese momento, la consulta se ha iluminado, una sensual música de saxo lo ha llenado todo y... yo me he dado cuenta de que tenía la boca demasiado abierta (como Mavi con la txalaparta, más menos). La musiquita ha seguido sonando en mi cabeza hasta que me he dado por fijarme en las imágenes de la resonancia.
- "Madre mía, ¿ni aquí puedo salir favorecida? ¡vaya caderas!" (he pensado).
- "Bien, todo normal en la resonancia, no hay hernia" (ha dicho él).
- "¡Qué bien!" (he dicho). "¿Cómo que todo normal? Esa cadera no es normal, eso es una malformación!" (he pensado).
- "Pónte de pie un momentito" (ha ordenado).
- "Sí" (he respondido). "Mierda, no irá a explorarme, no, por favor, traigo una camiseta de interior horrible, mierda, mierda, mierda" (he pensado).
- "Camina de puntillas" (ha vuelto a ordenar).
He caminado de puntillas con el culo encogido ("yo sólo venía a por unos resultados... no quiero que me explore... bueno, sí, pero no hoy... con esta camiseta, no").
- "Camina sobre los talones".
He caminado sobre los talones.
Y él ha dado por concluida la sesión. ("Uffff, qué descanso!").

En fin, mi particular doctor macizo me ha dicho que nada de hernia, que estiramientos, caminar mucho y que piensa más en una severa sobrecarga muscular con diversas contracturas que en otra cosa.... Ay... yo pienso en él... y en por qué sigo usando esta horrible camiseta....

Un beso, corazones.

3 comentarios:

Susana dijo...

Lo de los médicos es toda una experiencia, ya decía mi abuela que había que llevar las bragas sin tomatorros ni nada por si tenías un accidente.Ke sabias son las abuelas...
Por cierto, no consigo chuparme el codo así que le voy a pedir vez; pero iré preparada con mi escote balconet y mi tanga de hilo dental enseñando las celulitis cual Venus de Boticcelli, je, je...
Besos

siguealburro.com dijo...

Tu particular doctor macizo? Y que ha pasado con el de siempre? buaaaaaaaaaaa

mimenda dijo...

Su, después de bañarte en Banyoles como tú ya sabes, con el tanga de hilo dental vas a ir muy tapada, guapa, aunque no sé yo si lo de no chuparse el codo es motivo suficiente para visitar al traumatólogo...
Con mi doctor macizo de siempre pasa que sigue siendo macizo de una vez pero màs público y notorio que particular (vamos, que somos muchas a compartir consulta), a diferencia de este otro que es sólo para mí (os veo a todas cambiando de residencia y haciéndoos esguinces para ver si os trata, ni se os ocurra, vamos).